Quebranto no-concurrencia

Conoce detalles sobre el quebranto no-concurrencia

Detectives Privados Sevilla lleva muchos años ofreciendo investigaciones para probar el quebranto de no-concurrencia para empresas, probando las competencias desleales< de empleados o trabajadores.

Quebranto de no-concurrencia y sus consecuencias directas

Antes de empezar a explicar con detalle en que consiste una investigación de competencias y de quebranto, vamos a ver que implica este concepto.

La concurrencia es una palabra que no es igual que plena dedicación, es decir, un trabajador puede ejercer una actividad laboral, tanto en cuenta ajena como propia, sin embargo, puede llegar a tener una competencia directa con su contratante.

La cual, no se permitiría trabajos para otras empresas del mismo sector o realizar tareas similares a las que ha sido contratado.

Con el concepto de plena dedicación, un empleado trabaja para la empresa que le contrató. En ambos conceptos, se queda claro que existe una dirección directa con un empleador o contratante. Lo que hace que no se pueda realizar una tarea igual o similar para otras empresas o clientes. En el segundo caso queda claro, y en el primero, al haber un contrato directo con una empresa, estaríamos firmando una dedicación exclusive a dicha empresa.

Si esto no se respeta, entraríamos en un claro conflicto de intereses laborales, es decir, en una competencia desleal, respecto con la empresa matriz que nos contrató en su día.

Para que se comprenda el concepto, vamos a poner un sencillo ejemplo; si un electricista que trabaja en cuenta propia y es contratado para realizar unos trabajos en una constructora, firmando un contrato de exclusividad. Éste no podría hacer otras tareas similares para otras constructoras o empresas, e incluso para clientes o proveedores de la constructora matriz. Si el electricista hiciera caso omiso, estaría haciendo una competencia desleal a la constructora que le contrato.

No sólo es trabajar para otros, haciendo una laboral similar o igual, también entraría en el quebranto de no-concurrencia, la utilización o uso indebido, de material o productos de la empresa para destinar a otros trabajos, ajenos a la empresa matriz.

Muchos ciudadanos, confunden este concepto con el pluriempleo de los trabajadores, que es un derecho de todo trabajador y está recogido, tanto en los Estatutos de los trabajadores como en la Seguridad Social.

Este derecho que tienen los empleados, es el de poder dedicarse a otras actividades laborales, que sean diferentes a las que realiza en su empresa o con la compañía matriz que le contrató o que, al no haber exclusividad, pueda realizarlas fuera de su horarios laboral.

Con el mismo ejemplo del electricista, este podría desempeñar su actividad por las mañanas, en esa empresa constructora y luego, por las tardes realizar trabajos de mecánico en un taller. Incluso, si no existe un contrato de exclusividad, podría hacer trabajos de electricista en su tiempo libre; siempre, cumpliendo con su trabajo de las mañanas en la constructora.

¿Cuando se hace este quebranto?

Se hace, por parte de un empleado el quebranto de no-concurrencia, cuando existe lo que llamamos competencia desleal. La actividad laboral del empleado, debe perjudicar a su contratante; ya sea mediante romper el pacto de exclusividad, por el uso indebido de materiales, el robo de clientes de la empresa contratante…

Muchos empresarios, al descubrir que uno de sus colaboradores o trabajadores directos realiza una competencia desleal; decide despedirle. El problema llega, cuando éste decide denunciarle por despido improcedente. Sin pruebas, es evidente que ese empresario, por mucho que lo hubiera descubierto el mismo, con su propios ojo; no tiene base alguna para probar lo que vio o presenció.

Al final, deberá pagar una indemnización a su ex-trabajador por no poder aportar prueba alguna.

Las pruebas son importantes para estos casos, donde se presencie un quebranto. Y más cuando existe posibilidades de contraataque legal, a manos de ese colaborador o empleado.

Los servicios de investigación de los detectives privados ayudan y mucho a la hora de aportar una base legal con pruebas que determinen, como una persona esta prestando servicios o desempeñando una labor que hace una competencia desleal a dicho empresario. Las pruebas no sólo prueban una realidad, sino que sirven para que el juzgador las pueda ver el mismo; no dejando lugar a dudas.

Esgrimir en los tribunales hechos y comportamientos como estos, hacen que el magistrado, sentencia a favor del empresario. Ya sabemos que en los juzgados de lo social, siempre se ampara al más débil; trabajador frente a empresario, sin embargo con la aportación de pruebas, todo cambia.

En las investigaciones de quebranto de la no-concurrencia en trabajadores, para demostración de competencia desleal, se tiene como único objetivo, el de la intencionalidad clara de dicho empleado hacia la empresa.

Durante estos años, hemos sido testigos de cómo trabajadores no sólo hacían competencia desleal a su empresa, sino que se aprovechaban de la buena fe de sus empleadores y usaban materiales o productos de la empresa, para realizar tareas en beneficio propio.

No sólo estamos hablando del uso de materiales, sin permiso, sino del gasto de componentes y hasta del transporte, como camiones, furgonetas…en resumidas cuentas, vehículos de empresa.

La intencionalidad de ese trabajador, junto con la existencia de una actividad económica, que suele ser “sumergida” y además, los perjuicios que pueda ocasionar al empresario, por estar ese empleado en dos actividades relacionadas, que entran en conflicto; son pruebas fehacientes del quebranto.

¿Puede permitirse el lujo como empresario, de tener en plantilla a un empleado que se la está jugando y encima, se aprovecha de sus productos o materiales en beneficio propio?.

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